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Calculadora de parámetros de piscina: pH, cloro y dureza

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Mantener el agua de la piscina en perfecto equilibrio no solo mejora su aspecto cristalino, sino que también protege la salud de los bañistas, alarga la vida útil de los equipos y reduce el consumo de productos químicos. Con esta calculadora de parámetros del agua podrás analizar de forma rápida el pH, el cloro libre, el cloro combinado, la alcalinidad total, la dureza cálcica y el ácido cianúrico, obteniendo un diagnóstico completo junto con las dosis orientativas necesarias para corregir cada valor. Tanto si tu piscina funciona con cloro, cloración salina o bromo, esta herramienta te ayudará a conseguir un agua equilibrada, segura y fácil de mantener durante toda la temporada.

Calculadora de parámetros del agua de piscina

Introduce los valores de tu kit de análisis y obtén el diagnóstico completo y las dosis exactas de producto.

Tipo de tratamiento
Volumen del vaso
m³

1 m³ equivale a 1.000 litros.

m
m
m
m

Si el fondo es inclinado: (profundidad mínima + máxima) dividido entre 2.

Indica un volumen mayor que cero para poder calcular las dosis.
Analítica del agua

Rango óptimo: 7,2 – 7,6.

ppm

Rango óptimo: 1,0 – 2,0 ppm.

ppm

Cloro total menos cloro libre. Por encima de 0,5 ppm hay que clorar de choque.

ppm

Rango óptimo: 80 – 120 ppm. Es la que estabiliza el pH.

ppm

Rango óptimo: 200 – 300 ppm.

ppm

Rango óptimo: 30 – 50 ppm.

g/L

Rango habitual del clorador salino: 4,0 – 5,0 g/L. Consulta el manual de tu equipo.

°C

Se usa para calcular el índice de saturación de Langelier.

Productos que utilizas

El incrementador de pH se calcula como carbonato sódico en polvo.

Insértala en tu web

Copia el código y pégalo en tu página (bloque «HTML personalizado»). La calculadora se actualiza sola.

Opción 1 · Recomendada
Opción 2 · Si tu gestor bloquea scripts (Wix, Blogger…)

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Cómo interpretar los resultados de la calculadora

El equilibrio químico del agua depende de varios parámetros que trabajan conjuntamente. Corregir únicamente el valor que aparece fuera de rango no siempre es suficiente, ya que una modificación puede influir sobre el resto de indicadores. Por ello, esta calculadora analiza todos los parámetros de forma conjunta y calcula el Índice de Saturación de Langelier (LSI), uno de los indicadores más utilizados para conocer si el agua es corrosiva, equilibrada o tiene tendencia a formar incrustaciones.

pH

El pH determina la acidez o alcalinidad del agua y es uno de los parámetros más importantes del mantenimiento de una piscina. Un pH elevado reduce la eficacia del cloro, favorece la aparición de incrustaciones calcáreas y puede provocar irritación en ojos y piel. Por el contrario, un pH demasiado bajo aumenta la corrosión de escaleras, bombas, intercambiadores de calor y otros elementos metálicos.

El intervalo recomendado suele situarse entre 7,2 y 7,6.

Cloro libre

El cloro libre es el desinfectante realmente disponible para eliminar bacterias, virus, hongos y algas. Si el nivel es insuficiente, el agua pierde capacidad de desinfección y aumenta el riesgo de proliferación de microorganismos.

En piscinas privadas normalmente se recomienda mantenerlo entre 1 y 2 ppm, aunque puede variar según la temperatura, la afluencia de bañistas o el tipo de tratamiento.

Cloro combinado (cloraminas)

El cloro combinado representa la cantidad de cloro que ya ha reaccionado con materia orgánica como sudor, cremas solares o restos biológicos. Es el responsable del característico olor intenso a cloro y de muchas molestias oculares.

Cuando supera aproximadamente 0,5 ppm, suele ser recomendable realizar una cloración de choque para recuperar una desinfección eficaz.

Alcalinidad total (TAC)

La alcalinidad actúa como un amortiguador del pH, evitando cambios bruscos provocados por la lluvia, la reposición de agua o la adición de productos químicos.

Una alcalinidad baja provoca continuas variaciones del pH, mientras que una excesivamente alta dificulta corregirlo. El rango habitual recomendado se encuentra entre 80 y 120 ppm.

Dureza cálcica

La dureza cálcica mide la concentración de calcio disuelto en el agua. Un nivel demasiado bajo puede volver el agua agresiva y favorecer la corrosión de revestimientos y equipos. En cambio, un exceso facilita la formación de depósitos de cal en tuberías, filtros, intercambiadores y línea de flotación.

Generalmente se considera adecuado un valor entre 200 y 400 ppm, dependiendo del tipo de piscina y del revestimiento.

Ácido cianúrico (estabilizante)

El ácido cianúrico protege el cloro de la degradación provocada por los rayos ultravioleta del sol. Sin embargo, un exceso reduce la eficacia del cloro libre y obliga a mantener concentraciones más elevadas para conseguir la misma desinfección.

En la mayoría de piscinas exteriores se recomienda mantenerlo aproximadamente entre 30 y 50 ppm.

Índice de Saturación de Langelier (LSI)

El Índice de Langelier combina pH, alcalinidad, dureza cálcica, temperatura y otros factores para determinar el equilibrio del agua.

  • LSI cercano a 0: agua equilibrada.
  • LSI negativo: agua con tendencia corrosiva.
  • LSI positivo: agua con tendencia a formar incrustaciones calcáreas.

Mantener este índice próximo al equilibrio ayuda a proteger la instalación, mejorar la eficiencia de la filtración y reducir el consumo de productos para piscina.

Consejos para mantener el agua cristalina

Para disfrutar de una piscina limpia y segura durante toda la temporada es recomendable:

  • Analizar el agua al menos una o dos veces por semana.
  • Ajustar siempre primero la alcalinidad, después el pH y finalmente el nivel de desinfectante.
  • Mantener el sistema de filtración funcionando el tiempo suficiente cada día.
  • Limpiar periódicamente el filtro y los skimmers.
  • Realizar una cloración de choque cuando exista elevada carga de bañistas o aparezcan síntomas de agua turbia.
  • Controlar regularmente el nivel de estabilizante para evitar pérdidas de eficacia del cloro.

Un mantenimiento preventivo resulta mucho más económico que corregir un desequilibrio importante. Un agua correctamente equilibrada permanece cristalina durante más tiempo, requiere menos productos químicos y prolonga la vida útil de bombas, filtros, revestimientos y resto de los equipos de la piscina.