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Crea claves aleatorias, frases de paso o PIN, mide su fortaleza y comprueba cuánto tardaría un atacante en romperlas. Escribe los caracteres que tu sitio no admite. El análisis se hace en tu navegador. La contraseña no se envía ni se guarda. Aun así, evita analizar claves que uses de verdad en cuentas importantes. Las claves se generan en tu navegador con Copia el código y pégalo en tu página (bloque «HTML personalizado»). La calculadora se actualiza sola.Opciones avanzadas
Historial de esta sesión (0)
crypto.getRandomValues. Los datos se procesan en tu navegador y no se almacenan: el historial desaparece al cerrar o recargar la página. Los tiempos de crackeo son estimaciones y no sustituyen el consejo de un profesional de seguridad.Insértala en tu web
Tres claves para una contraseña segura
Azar de verdad
Cada clave se genera con el generador aleatorio seguro del navegador, no con funciones previsibles. Lo aleatorio no se puede adivinar por patrón; lo que inventa una persona, casi siempre sí.
Primero longitud
Cada carácter extra multiplica el trabajo del atacante. Alargar una clave de 12 a 16 caracteres aporta mucho más que cambiar una letra por un símbolo.
Todo en tu navegador
Las claves se generan y se analizan en tu dispositivo. No se envían ni se almacenan, y el historial de la sesión desaparece al recargar la página.
Guía del generador de contraseñas
Qué es un generador de contraseñas
Un generador de contraseñas crea claves aleatorias que nadie puede deducir por patrón. Las personas tendemos a elegir palabras, fechas y variaciones previsibles, y los atacantes prueban primero justo eso. Esta herramienta ofrece cuatro modos:
- Contraseña: combina mayúsculas, minúsculas, números y símbolos, de 4 a 128 caracteres, con opciones avanzadas como evitar caracteres ambiguos o excluir los que tu sitio no admite.
- Frase: une palabras elegidas al azar de un diccionario de 814 palabras en español. Es más fácil de recordar y se escribe sin esfuerzo.
- PIN: genera solo dígitos, pensado para móviles y tarjetas, descartando secuencias obvias como 1234.
- Analizar: estima la fortaleza de una clave que ya tienes y señala qué mejorar.
Junto a cada clave verás su entropía en bits, el tiempo medio que tardaría en romperse en tres escenarios y recomendaciones adaptadas. Si prefieres una revisión específica de una clave existente, dispones del comprobador de contraseñas.
Cómo se calcula la fortaleza
La fortaleza se mide con la entropía: el logaritmo en base 2 del número de claves posibles. Cada bit duplica las combinaciones.
L es la longitud (caracteres o palabras) y N el tamaño del conjunto: 83 símbolos si activas los cuatro tipos (26 mayúsculas, 26 minúsculas, 10 números y 21 símbolos) o 814 palabras en el modo frase.
- Ejemplo con contraseña: 16 caracteres con los cuatro tipos suman 16 × log2(83) ≈ 102 bits.
- Ejemplo con frase: cada palabra aporta log2(814) ≈ 9,7 bits, así que 8 palabras suman unos 77 bits. Añadir un número final de dos dígitos suma 6,6 bits; capitalizar o cambiar el separador no suma nada.
- Restricciones: las opciones que limitan la clave (sin repetidos seguidos, empezar por letra, garantizar todos los tipos o evitar secuencias en el PIN) se descuentan, de modo que la cifra refleja las combinaciones reales.
El tiempo es una media: se encuentra la clave tras probar la mitad de las combinaciones, suponiendo que el atacante conoce el método de generación. Se calcula en tres escenarios:
| Escenario | Intentos por segundo |
|---|---|
| Ataque online con límite de intentos | ≈ 100 |
| Hash lento (bcrypt, Argon2) tras una filtración | ≈ 10.000 |
| Hash rápido (MD5, SHA-1) con GPU | ≈ 100.000 millones |
Cómo interpretar el resultado
El panel de resultados cambia de color completo según el tramo de entropía, con un veredicto en la parte superior:
| Veredicto | Contraseña, frase y análisis | PIN |
|---|---|---|
| Débil | Menos de 50 bits | Menos de 19 bits (menos de 6 dígitos) |
| Aceptable | De 50 a 74 bits | De 19 a 25 bits (6 o 7 dígitos) |
| Fuerte | 75 bits o más (a partir de 110, «Excelente») | 26 bits o más (8 dígitos o más) |
Fíjate sobre todo en el escenario de hash rápido, el peor caso: es lo que ocurre si una web con mala protección filtra su base de datos. Si ahí la clave resiste siglos, está bien dimensionada para cualquier otro escenario.
Para un PIN, la cifra de bits importa menos que el bloqueo del sistema: con tres o cinco intentos y un retraso creciente, un PIN de 6 dígitos es razonable. Sin ese límite, no lo es.
Buenas prácticas con tus contraseñas
- Una clave distinta por cuenta. Si una web se filtra, solo cae esa cuenta.
- Usa un gestor de contraseñas. Recuerdas una sola frase de paso y el gestor guarda el resto.
- Activa la verificación en dos pasos o las passkeys. Protegen la cuenta incluso si la clave se filtra.
- Reserva las frases de paso para lo que debas memorizar: el gestor, el cifrado del disco o el acceso al equipo.
- No compartas claves por mensajería o correo. Si es imprescindible, cámbiala después de usarla.
- Cámbiala solo cuando haya motivo: sospecha de filtración, reutilización o aviso del servicio.
- Cifra la información sensible. Para proteger un texto con una frase de paso, puedes usar la herramienta para cifrar y descifrar texto con AES-256.
Qué no mide esta herramienta
- Filtraciones. La entropía mide lo difícil que es adivinar una clave, no si ya se ha expuesto o si la reutilizas en otro sitio.
- Datos personales. El modo Analizar usa reglas heurísticas: detecta claves muy comunes, secuencias, repeticiones, patrones de teclado y años, pero no sabe si contiene tu nombre, tu mascota o una palabra de diccionario. Trata su cifra como una estimación.
- Ataques que no adivinan. El phishing, el malware y los programas que registran las pulsaciones no dependen de la fortaleza de la clave.
- El hardware futuro. Los tiempos usan velocidades de ataque actuales y aproximadas; con el tiempo mejorarán, por eso conviene dejar margen.
- El control de intentos de cada servicio. Un PIN o una clave corta puede ser suficiente donde el sistema bloquea, pero esta herramienta no puede saber cómo protege cada servicio.
Es una herramienta informativa y no sustituye el consejo de un profesional de seguridad informática.
Preguntas frecuentes sobre contraseñas
Sí, siempre que la generación ocurra en tu navegador, como en esta herramienta: las claves se crean con el generador aleatorio seguro del navegador y no se envían ni se guardan en ningún servidor. Aun así, cópiala directamente a tu gestor de contraseñas y no la dejes en notas, correos ni mensajes.
Para cuentas importantes, como el correo, la banca o tu gestor de contraseñas, usa al menos 16 caracteres aleatorios. Doce es un mínimo razonable para el resto de cuentas, y las claves de menos de ocho caracteres se rompen con facilidad. Si el sitio lo permite, más longitud siempre suma.
Depende de si tienes que recordarla. Para las cuentas que guarda tu gestor, una contraseña aleatoria larga es lo más eficiente. Para las pocas claves que debes memorizar, como la del propio gestor o el cifrado del disco, una frase de paso de ocho palabras o más es más fácil de recordar y alcanza el nivel fuerte con este generador.
La entropía mide, en bits, cuántas combinaciones tiene una clave generada al azar: cada bit duplica el esfuerzo del atacante. Como referencia, por debajo de 50 bits la clave es débil, entre 50 y 75 es aceptable y desde 75 bits se considera fuerte para cuentas online. Si quieres revisar una clave que ya usas, prueba el comprobador de contraseñas.
No hace falta cambiarlas por calendario si son largas, únicas y aleatorias. Cámbiala cuando sospeches que se ha filtrado, cuando la hayas compartido o reutilizado, o cuando un servicio te avise de una brecha. Renovar claves fuertes cada pocos meses suele acabar en claves peores.
Solo tiene 10.000 combinaciones, así que únicamente es razonable cuando el sistema bloquea o retrasa tras pocos intentos fallidos, como un móvil o una tarjeta. Nunca lo uses como contraseña de una cuenta online. Si puedes elegir, usa 6 u 8 dígitos y evita secuencias como 1234.
Genera una clave larga y activa la opción de evitar caracteres ambiguos para que se pueda teclear sin errores en el televisor o la consola. Para que tus invitados la usen sin leerla, puedes crear un código con nuestro generador de códigos QR.
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